Una cascada es uno de los fenómenos más espectaculares que podés encontrar en la naturaleza, se trata de accidentes geográficos producidos por la existencia de un notable desnivel en el cauce de un río y que, por la gravedad, provoca que el agua caiga verticalmente. Si pensás visitar alguna de estas maravillas, en este apartado encontrarás información sobre cómo se forman las Cataratas de Iguazú.  

Las cascadas, llamadas también cataratas cuando arrastran un gran volumen de agua, se generan por la erosión de las rocas por donde circula la corriente –normalmente en el cauce alto de un río–, pero también pueden tener su origen en glaciares, volcanes, terremotos, sismos u otros movimientos fuertes de tierras. Para clasificar estas caídas de agua, los expertos toman en cuenta características como el ancho o caudal, la altura, así como la forma que adopta el manantial en su caída que puede ser en línea recta, en abanico, dando saltos en las rocas, entre otras.

Cómo se forman las cataratas de Iguazú

Las Cataratas del Iguazú se formaron hace cerca 200 mil años a partir de una falla geológica, en el macizo de Brasilia, que generó un desnivel en el cauce del río Paraná lo que, a su vez, ocasionó que la desembocadura del río Iguazú se convirtiera en una inmensa cascada.

Este gran movimiento telúrico  dio origen a los más de 270 saltos de las famosas cataratas, de los cuales el más grande es la llamada Garganta del Diablo. Además, debido a la apertura del Océano Atlántico, se produjo una sucesión de filtración de lavas, por las erupciones volcánicas, que cubrió una extensa superficie en esta región. La actividad tectónica produjo que los ríos discurrieran hacia el interior del continente en lugar de hacia al océano Atlántico. La formación de los saltos se debe al efecto erosivo del inmenso río.

El río Iguazú                          

Desde sus nacientes en la cumbre de la Serra do Mar, Brasil, el río Iguazú fluye en un recorrido de 500 kilómetros recibiendo agua de sus varios afluentes. En su cauce superior, posee un ancho de entre 500 y 1.500 metros.

Próximo a la caída de las aguas, este cauce es subdividido por numerosas islas e islotes que originan una especie de brazos del río los que al llegar al desnivel de 74 metros de altura, crean los saltos cuyo número varía según el caudal de agua.

Un millón y medio de litros

El conjunto de los saltos de las Cataratas del Iguazú alcanza una longitud de 2.700 metros, de los cuales 2.000 se hallan en el lado argentino del río, en el parque nacional Iguazú. Por este espectáculo se desploman más de un millón y medio de litros de agua por segundo motivo por el cual en lengua indígena tupí-guaraní se las designó como Iguazú, que significa “Agua grande”.

Es interesante saber que ha habido casos en los que estas caídas han estado secas, como en el año 1987, o con asombroso incremento de su caudal, como entre 1982-1983, a raíz del fenómeno El Niño, en donde se registraron hasta 27 millones de litros de agua por segundo.